top of page
  • admin

Los barcos de la libertad



Manuel Ajenjo


Con este título en el año 2006, el Colegio de México, publicó una compilación, con una presentación del académico Fernando Serrano Migallón, de los diarios de a bordo de los barcos Sinaia, Ipanema y Mexique, navíos en los que llegaron a nuestro país un número importante de españoles derrotados en la guerra civil (1936-1939) por las tropas rebeldes y anticonstitucionales de Francisco Franco. Cada embarcación, dotada de papel y un mimeógrafo, publicó durante el viaje un diario de a bordo, de cuyas versiones facsimilares consta el libro de referencia.



El tema está en el radar de las noticias de política y sociedad en estos días, en razón que el pasado 13 de junio se cumplieron, y se celebraron, los 85 años de la llegada a la costa de Veracruz del primero de los tres barcos, el Sinaia con, 1,599 refugiados (953 hombres, 393 mujeres y el resto niños y adolescentes menores de 15 años). Aunque, ya antes, el 7 de junio de 1937, había llegado a tierras mexicanas, por primera vez, el Mexique, con el cometido de poner a salvo de la inhumana guerra a 456 niñas y niños que quedaron huérfanos durante el conflicto bélico, mismos que se conocieron como “Los niños de Morelia”, ya que fue esta ciudad michoacana las que les brindó asilo.


La publicación del Colegio de México es un loable esfuerzo por rescatar la memoria histórica de uno de los acontecimientos que cimbraron la primera mitad del siglo XX y que fuera uno de los antecedentes de la Segunda Guerra Mundial. En cada uno de los mencionados barcos se elaboraron diarios colectivos en los que se publicaban noticias de la comunidad viajera; se externaban y opinaban sobre temas internacionales como la situación de Europa ante la agresión nazi y el ominoso comienzo de la dictadura franquista. También se informaba sobre las condiciones políticas del país que los recibiría; sus costumbres y modismos idiomáticos; su historia y geografía. Y se publicaban, indistintamente, elogios al general Lázaro Cárdenas, propagación de sus ideas políticas revolucionarias, semblanzas de su vida destacando su calidad humana y su estatura de estadista. Además se anunciaban conferencias y conciertos a bordo —fueron muchos los artistas y los intelectuales viajantes. También venían dibujantes y caricaturistas que hicieron más amenos los precitados diarios de a bordo.


En el Sinaia —el primero en llegar— venía el poeta Pedro Garfias (1901-1967), quien durante la travesía escribiera y publicara, su poema “Entre España y México”, en cuya parte final dice: pueblo libre de México:/ como otro tiempo por la mar salada/ te va un río español de sangre roja/ de generosa sangre desbordada./ Pero eres tú esta vez quien nos conquistas,/ y para siempre, ¡oh vieja y nueva España!



El 12 de junio del año 39, zarpo del puerto de Burdeos, Francia, el Ipanema, el segundo barco en llegar a México con casi 1,000 refugiados españoles, después de un tortuoso bogar —se le rompió la hélice, reparado el siniestro el viejo navío encalló en un banco de arena. Por fin el 7 de julio tocó las costas veracruzanas. Un detalle de su diario a bordo: En el ejemplar correspondiente al 16 de junio se pone en conocimiento de los pasajeros cómo se hará el reparto de toallas (sic) y de papel de fumar. “Será en la bodega Num. 3 (donde se repartió el tabaco)”.


Fue el Mexique, que partió de Burdeos el 13 de julio y llegó a Veracruz el 27 del mismo mes, la nave que trajo el mayor número de asilados republicanos españoles —2,200— que en nuestro país encontraron la patria que perdieron con la guerra. De destacar que en su diario de a bordo enseñaran el Himno Nacional Mexicano, con el coro y cuatro estrofas. En ese barco venía la que después sería mi familia.


Punto final


La materia no se crea ni se destruye. Se repite el próximo semestre.



0 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Kommentare


bottom of page