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Activistas climáticos se manifiestan por los océanos en Portugal

Actualizado: 9 jul

Una conferencia de la ONU largamente postergada sobre cómo restaurar la salud vacilante de los océanos del mundo comenzó en Lisboa el pasado lunes, con miles de legisladores, expertos y defensores del caso.





La humanidad necesita océanos saludables. Generan el 50 por ciento del oxígeno que respiramos y proporcionan proteínas y nutrientes esenciales a miles de millones de personas todos los días. Cubriendo más de dos tercios de la superficie de la Tierra, los siete mares también han suavizado el impacto del cambio climático para la vida en la tierra. Pero a un costo terrible.


Absorber alrededor de una cuarta parte de la contaminación por CO2, incluso cuando las emisiones aumentaron a la mitad en los últimos 60 años, ha vuelto ácida el agua del mar, lo que amenaza las cadenas alimentarias acuáticas y la capacidad del océano para absorber carbono. Y absorber más del 90 por ciento del exceso de calor del calentamiento global ha generado olas de calor marinas masivas que están acabando con preciosos arrecifes de coral y expandiendo zonas muertas desprovistas de oxígeno.


El Secretario General de la ONU, António Guterres, pidió disculpas en nombre de su generación a los más jóvenes por el “estado de los océanos, de la biodiversidad y del cambio climático” que heredarán.


“En mi generación, los que tuvimos responsabilidades políticas, como es mi caso, fuimos lentos, o a veces no quisimos reconocer que las cosas estaban empeorando”, dijo el que fuera primer ministro de Portugal de 1995 a 2002, durante el Foro de la Juventud y la Innovación que es parte de la Conferencia de la ONU sobre los Océanos que arranca este lunes en Lisboa. “Y que aún hoy, nos movemos con demasiada lentitud en relación con la necesidad de revertir la amenaza, de rehabilitar los océanos, rescatar la biodiversidad y detener el cambio climático. Seguimos avanzando en la dirección equivocada”.

Para el Secretario General revertir esa situación “es una responsabilidad generacional” que va “mucho más allá de los líderes políticos”.


“Mi generación debe asumir la responsabilidad de dónde estamos. Y, como dijo el Presidente (de Portugal), aunque probablemente podamos hacer algo para revertirlo, su generación heredará un planeta en problemas. Tendremos que hacer todo para revertirlo todo: revertir las decisiones políticas, revertir las decisiones económicas y revertir los comportamientos individuales”, sostuvo el diplomático portugués.

Los líderes económicos, añadió “normalmente han antepuesto el beneficio a la sostenibilidad, preocupándose sólo por los valores de los accionistas”. El caso más evidente, sostuvo, es el de la industria de los combustibles fósiles, que “durante décadas han estado gastando millones y millones estudios científicos falsos, en relaciones públicas, tratando de dar la impresión de que los combustibles fósiles no eran tan contaminantes y que el cambio climático no era exactamente lo que se decía.


“Me recuerda a la industria del tabaco que hizo exactamente lo mismo, decir que el tabaco era totalmente inofensivo, que no habría ningún problema para la salud. Es hora de condenar seriamente estos comportamientos”, sostuvo.

Una triple crisis


Ahora, dijo Guterres, estamos en una situación en la que vivimos una triple crisis: crisis climática, crisis de biodiversidad, crisis de contaminación.


El océano “es el punto de recepción de todas estas crisis”, sostuvo. “Los océanos están más calientes. Vemos cómo se destruyen los corales. Vemos que las tormentas son cada vez más devastadoras en todas partes. La sobrepesca está teniendo un impacto dramático en la biodiversidad”, detalló.


Además de ser una fuente de vida, el océano estabiliza el clima y acumula carbono, actuando como un gigantesco sumidero de gases de efecto invernadero.


Según las cifras que baraja la ONU, cerca de 680 millones de personas viven en zonas costeras de baja altitud, una cifra que aumentará a unos mil millones en 2050.Además, los últimos análisis estiman que las actividades industriales basadas en el uso de los océanos emplearán a 40 millones de personas a finales de esta década.


“Su generación será esencial. Ahora, para vivir ya. Mañana, para poder gestionar y revertir esta tendencia y rescatar el planeta, y les deseo el mejor éxito. El éxito que, lamentablemente, mi generación no pudo tener”, concluyó Guterres.

Con info de ONU

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